Es verdad que el teatro es un hecho vivo, efímero, y que su mayor cualidad reside en lo inmediato de su propuesta. Pero además, ese hecho, que transcurre sobre el escenario, nos deja huellas, reflexiones, vivencias.
Son esas las que de alguna forma intentaré compartir desde estas líneas.
No será un espacio para intelectualizar el teatro, sino para compartir experiencias, pensamientos, reflexiones a partir del hecho teatral.
Hagamos teatro, el teatro es libertad. Esas son palabras de mi maestro de dramaturgia, Ricardo Halac.
Y para despedirme por hoy, finalizo con Peter Brook
Del Espacio Vacío de Peter BrookPuedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un escenario desnudo. Un hombre camina por este espacio vacío mientras otro lo observa, y esto es todo lo que se necesita para realizar el acto teatral. Telones rojos, focos, verso libre, risa, oscuridad, se superponen confusamente en una desordenada imagen que se expresa con una palabra útil para muchas cosas. En la vida cotidiana, “si” es una ficción; en el teatro “si” es un experimento.En la vida cotidiana, “si” es una evasión; en el teatro “si” es la verdad.Cuando se nos induce a creer en esta verdad, entonces el teatro y la vida son uno.Se trata de un alto objetivo, que parece requerir duro trabajo.Interpretar requiere mucho esfuerzo. Pero en cuanto lo consideramos un juego, deja de ser trabajo.Una obra de teatro es un juego.
lunes, 8 de octubre de 2007
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